Tlaxcalli: el origen ancestral de la tortilla mexicana
- Revista Insignia

- 19 ene
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El tlaxcalli es el nombre en lengua náhuatl con el que los pueblos originarios de Mesoamérica designaban a lo que hoy conocemos como tortilla de maíz, base fundamental de la alimentación mexicana. Este alimento ancestral llamó profundamente la atención de los conquistadores españoles, quienes lo conocieron durante sus primeros encuentros con las culturas indígenas del territorio que hoy es México.
El maíz, del cual nace el tlaxcalli, tenía un significado sagrado para las civilizaciones originarias. De acuerdo con su cosmogonía, los primeros hombres fueron creados a partir de este grano, considerado un regalo de la tierra y de los dioses. Por ello, el tlaxcalli no solo cumplía una función alimentaria, sino también simbólica y ritual, presente en la vida cotidiana y ceremonial.
En el primer diccionario de la lengua mexicana, publicado en 1555 por Fray Alonso de Molina, la palabra tlaxcalli es definida como “tortilla de maíz o pan, generalmente”, dejando constancia escrita de su importancia en la dieta indígena. Años más tarde, Fray Bernardino de Sahagún, en su Historia General de las Cosas de la Nueva España, describió con detalle los distintos tipos de tortillas que se consumían, especialmente aquellas destinadas a los señores. Entre ellas menciona las totonqui tlaxcalli tlacuelpacholli, es decir, tortillas blancas, calientes y dobladas, que se servían envueltas en un paño blanco dentro de un chiquihuite, una pequeña canasta.
Aunque hoy solemos imaginar las tortillas como delgadas y flexibles, diversas fuentes históricas señalan que el tlaxcalli prehispánico no siempre era igual al actual. En muchas de sus variantes, era más grueso y consistente, semejante a un pan de maíz. Existían numerosas presentaciones, como el huetlaxcalli, una tortilla grande, muy blanca, ancha y sumamente blanda, según las descripciones de Sahagún.
Durante los primeros años de la conquista, los españoles observaron cómo los pueblos indígenas consumían sus tlaxcalli recién salidos del comal, calientes y sazonados con chile. Aunque al inicio les resultó extraño este alimento, con el paso del tiempo y el inevitable mestizaje, las tortillas fueron adoptadas y transformadas, dando origen a la rica y diversa gastronomía mexicana que hoy es reconocida en todo el mundo.
Incluso el nombre del estado de Tlaxcala está estrechamente ligado a este alimento. Aunque algunos historiadores señalan que el nombre original del asentamiento era Texcallac, con el tiempo se popularizó la interpretación de Tlaxcala como “lugar de tortillas” o “lugar del pan de maíz”, reflejando la profunda relación entre el territorio, su gente y el tlaxcalli.





