Emeterio Pantaleón, el último general zapatista
- Revista Insignia

- 1 dic 2025
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Emeterio Pantaleón fue uno de los personajes menos conocidos pero más valiosos de la Revolución Mexicana. Nacido en 1897 en Olinalá, Guerrero, se unió al ejército zapatista siendo apenas un adolescente y llegó a convertirse en el general más joven del movimiento liderado por Emiliano Zapata.
Emeterio Pantaleón entró a las filas zapatistas a los 15 años, en 1912, impulsado por las injusticias que vivían las comunidades campesinas. Su habilidad para montar, su valentía y su lealtad al movimiento agrarista lo llevaron a ascender rápidamente. A los 18 años, ya tenía el grado de coronel, y más tarde sería reconocido como general, uno de los combatientes de mayor confianza del zapatismo.
Durante la Revolución, Pantaleón participó en 55 acciones armadas, de las cuales ganó 53. Entre los enfrentamientos más recordados se encuentra la reconquista de Jojutla en 1916, donde las tropas zapatistas recuperaron territorios que estaban en manos del carrancismo.
Quienes lucharon con él lo describían como un hombre ágil, disciplinado y profundamente comprometido con la causa de “Tierra y Libertad”.
Tras el asesinato de Emiliano Zapata en 1919, Emeterio Pantaleón resultó herido y abandonó el combate. Su vida dio un giro: se estableció en Anenecuilco, Morelos, el pueblo natal de Zapata, donde recibió tierras y se dedicó por años al trabajo del campo.
A pesar de retirarse de la guerra, su espíritu revolucionario nunca se apagó.En las décadas siguientes participó en movimientos campesinos, protestas, marchas y causas sociales en defensa del ejido y los derechos de los trabajadores del campo. Incluso, en 1994, ya con casi 100 años, expresó apoyo moral al levantamiento del EZLN en Chiapas.
Emeterio Pantaleón vivió hasta los 105 años, falleciendo el 5 de marzo de 2002. Su muerte marcó un cierre simbólico: fue considerado el último general vivo del ejército zapatista.
Durante su vejez fue entrevistado en varias ocasiones, dejando valiosos testimonios sobre la Revolución, la lucha agraria y el legado de Emiliano Zapata. Su voz se convirtió en un puente entre el México revolucionario y el México moderno.





