Misnébalam, el pueblo fantasma de Yucatán
- Celeste Villalobos
- 28 jun
- 1 Min. de lectura
A tan solo 15 kilómetros de Mérida, Yucatán, se encuentra uno de los lugares más misteriosos del sureste mexicano: Misnébalam, una ex hacienda henequenera que hoy vive en ruinas pero con ecos del pasado que muchos aseguran todavía se sienten y se escuchan.
Fundada a finales del siglo XIX, Misnébalam fue testigo del auge del llamado oro verde, el henequén, que impulsó la economía yucateca durante décadas. Bajo el mando de Don Fidencio G. Márquez, la hacienda prosperó y llegó a tener su propio sistema de pago con fichas de uso exclusivo para los peones.
Sin embargo, la bonanza se esfumó con la llegada de fibras sintéticas, y junto con la caída económica, llegaron las tragedias. Una de las más conocidas es la historia de "Juliancito", un niño que habría sufrido abusos dentro del casco de la hacienda y, según la leyenda, se suicidó. Desde entonces, visitantes afirman ver sombras, escuchar risas infantiles e incluso columpios moviéndose solos entre los árboles.
Otro relato que rodea al lugar es el del monje negro, una figura que aparece en lo alto de la capilla en ruinas. Hay quien asegura haberlo fotografiado. Lo cierto es que Misnébalam fue abandonado definitivamente en 2005, luego de que sus últimos habitantes decidieran marcharse, cansados de los supuestos sucesos paranormales.
Hoy en día, Misnébalam es un destino obligado para los amantes del misterio y la historia. Puedes llegar en bicicleta o vehículo desde la carretera Mérida–Progreso y realizar recorridos guiados, especialmente por la noche, cuando las leyendas cobran más fuerza.






