Los Huehuentones, danza tradicional de Oaxaca
- Revista Insignia

- 15 nov
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En lo profundo de la Sierra Mazateca, en Oaxaca, cada Día de Muertos se escucha el sonido de tambores, chiflidos y coplas que anuncian la llegada de los Huehuentones, una de las manifestaciones culturales más antiguas y representativas del pueblo mazateco.
Con sus máscaras talladas en madera, rostros de ancianos y sombreros de palma, estos personajes recorren las calles para invocar a los difuntos y acompañarlos en su breve regreso al mundo de los vivos.
La tradición señala que, durante estas fechas, los Huehuentones se convierten en mensajeros espirituales. Su danza y su música son la forma en que la comunidad abre el camino para que las almas puedan visitar sus hogares.
Los participantes caminan casa por casa cantando versos en mazateco, tocando instrumentos rústicos y realizando movimientos que combinan humor, solemnidad y alegría. A cambio, las familias ofrecen alimentos, café, pan y fruta como parte del intercambio ritual.
Las máscaras con facciones exageradas, barbas largas y gestos burlones representan a los ancianos sabios de la comunidad. Aunque sus movimientos son juguetones, su figura simboliza el respeto a la vejez, la tradición y la memoria colectiva.
En localidades como Huautla de Jiménez, Santa María Chilchotla y San José Tenango, la danza de los Huehuentones no es un espectáculo turístico: es una práctica viva, transmitida de generación en generación. Para los mazatecos, esta expresión reafirma su identidad, fortalece sus lazos comunitarios y mantiene viva su relación espiritual con quienes ya partieron.






