En 1837 Comienza la Era Victoriana con la coronación de la Reina Victoria I
- Celeste Villalobos
- 20 jun
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En 1837, en la majestuosa ciudad de Londres, Alejandrina Victoria fue coronada como reina del Reino Unido e Irlanda, marcando el inicio de una de las etapas mÔs emblemÔticas de la historia britÔnica: la época victoriana (1837-1901).
La joven reina, de apenas 18 aƱos, no solo asumió el trono en un momento de transición polĆtica, sino que se convirtió en sĆmbolo de estabilidad, moralidad y poder imperialĀ durante mĆ”s de seis dĆ©cadas. Su reinado estuvo acompaƱado por una profunda transformación en el mundo.
La era victoriana no fue solo un periodo de gobierno, sino una etapa histórica de grandes contrastes y cambios radicales:
Revolución industrial: El Reino Unido se consolidó como la potencia industrial mĆ”s importante del mundo. Las fĆ”bricas, los trenes y los barcos a vapor transformaron la economĆa y el paisaje urbano.
Expansión del Imperio BritĆ”nico: Bajo el lema "el sol nunca se pone en el Imperio BritĆ”nico", Gran BretaƱa extendió su dominio por Asia, Ćfrica y OceanĆa, convirtiĆ©ndose en el imperio mĆ”s vasto de la Ć©poca.
Cultura y arte: La literatura floreció con autores como Charles Dickens, las hermanas Brontë y Oscar Wilde. El estilo arquitectónico gótico victoriano marcó el diseƱo de edificios, mientras que la moral conservadora definĆa los comportamientos sociales.
Ciencia y tecnologĆa: Figuras como Charles DarwinĀ revolucionaron el pensamiento con teorĆas como la evolución, mientras se inventaban innovaciones como el telĆ©grafo y la fotografĆa.
Contrastes sociales: Aunque fue una época de prosperidad para algunos, también existió una marcada desigualdad. La pobreza urbana, el trabajo infantil y las condiciones laborales precarias formaban parte de la realidad cotidiana.
La reina Victoria se convirtió en un icono global, y su influencia fue tal que hoy la palabra "victoriano" define no solo una Ć©poca, sino una forma de entender el mundo: con elegancia, moral rĆgida, y avances que sentaron las bases de la modernidad.
Su muerte en 1901 cerró oficialmente el siglo XIX britÔnico, pero su legado continúa vivo en la historia, el arte, la literatura y la arquitectura del mundo anglosajón.



