El origen telefónico de “me cayó el veinte”
- Celeste Villalobos
- 13 ago
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La frase “me cayó el veinte” tiene su origen en la primera mitad del siglo XX, cuando en México los teléfonos públicos funcionaban con monedas de 20 centavos.
En aquella época, para hacer una llamada en una caseta telefónica, se introducía la moneda y, una vez que la llamada era aceptada, la moneda “caía” dentro del mecanismo. Ese sonido de la moneda cayendo indicaba que la conexión se había establecido y que la comunicación podía comenzar.
Con el tiempo, esta acción se convirtió en una metáfora: así como la llamada empezaba cuando caía el veinte, una persona “entiende” algo cuando le “cae el veinte”. Es decir, el momento en que la información “hace clic” en la mente.
Hoy en día la usamos para decir que comprendimos algo que antes no entendíamos, aunque muchos jóvenes ya no sepan que la frase nació gracias a las antiguas casetas telefónicas.






