El origen y la historia de ‘Las Mañanitas’ mexicanas
- Celeste Villalobos
- 1 sept 2025
- 1 Min. de lectura
Las Mañanitas es una de las canciones mexicanas con mayor tradición, interpretada en cumpleaños, festividades religiosas y celebraciones como el Día de las Madres. Aunque profundamente arraigada en la cultura mexicana, su origen es complejo y se remonta a influencias de varios siglos atrás.
El estilo musical de su composición puede rastrearse hasta las juderías sefardíes de la España medieval, donde se entonaba el género de la romanza, influido por la lírica española. Con la llegada de los colonizadores a México, este género llegó como instrumento de evangelización y, tras la independencia, evolucionó hasta dar origen a Las Mañanitas, un estilo similar al corrido que conservaba elementos musicales del Viejo Continente.
Durante el siglo XIX, este género musical se utilizaba para halagar a personas importantes y se popularizó entre distintas clases sociales. Por ejemplo, Miguel Hidalgo tuvo una canción dedicada a su persona con este estilo. Con el tiempo, Las Mañanitas se emparentaron con el vals y se consolidaron como un canto festivo y afectuoso.
Aunque Manuel M. Ponce (1882-1948) no es el autor original de la melodía, fue fundamental en dar forma y uniformidad a Las Mañanitas. Como fundador del nacionalismo musical mexicano, escribió varias versiones, armonizó la canción y le dio letra homogénea, contribuyendo a crear una identidad musical mexicana que perdura hasta hoy. Su labor es comparable a la de dar cuerpo a otros clásicos como La Cucaracha.
La letra más difundida de Las Mañanitas hace referencia al Rey David, considerado autor de los Salmos según la Biblia. Esta mención honra su espíritu poético y la tradición de la poesía hebrea que ha inspirado himnos judíos, cristianos y musulmanes a lo largo de los siglos.






