Cantinflas: el orgullo mexicano que llegó a Hollywood🇲🇽 Más patrióticos
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El 12 de agosto de 1911, nace en Santa María la Redonda, Ciudad de México, Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, quien pasaría a la historia como “Cantinflas”, uno de los comediantes mexicanos más reconocidos internacionalmente.
Fue el sexto de ocho hijos de Pedro Moreno Esquivel, empleado de Correos, y María de la Soledad Reyes Guízar. Su infancia transcurrió en un entorno popular de la Ciudad de México, experiencia que posteriormente influiría en la creación de su personaje más famoso.
Antes de dedicarse completamente al espectáculo, Mario Moreno desempeñó diversos oficios y llegó incluso a practicar boxeo. Sin embargo, encontró su verdadera vocación en las carpas populares, donde comenzó a desarrollar el personaje que más tarde lo convertiría en una leyenda.
El origen del nombre “Cantinflas” ha sido objeto de distintas versiones. Lo que sí está documentado es que durante sus primeros años como artista fue construyendo una personalidad escénica caracterizada por su ropa humilde, su peculiar bigote, sus pantalones caídos y, sobre todo, una manera inconfundible de hablar: aparentemente decía mucho, pero con frecuencia evitaba llegar directamente al punto.
Su debut cinematográfico ocurrió en 1936, con la película No te engañes corazón. Sin embargo, fue con Ahí está el detalle, estrenada en 1940, cuando alcanzó una enorme popularidad y consolidó a Cantinflas como una de las grandes figuras de la comedia mexicana.
Durante la Época de Oro del cine mexicano, protagonizó numerosas películas que se convirtieron en clásicos, entre ellas Ni sangre ni arena (1941), Los tres mosqueteros (1942), El circo (1943), Un día con el diablo (1945), El bolero de Raquel (1957), El padrecito (1964) y Su excelencia (1967).
Su humor no se limitaba a provocar risas. A través de su personaje, Moreno retrató las desigualdades sociales, la burocracia, la pobreza, los abusos de poder y las contradicciones de la sociedad. El hombre humilde que parecía ingenuo, pero que muchas veces terminaba dejando en evidencia a quienes tenían mayor poder, se convirtió en una de las características más importantes de su comedia.
En 1956, Cantinflas dio un importante paso hacia el reconocimiento internacional al participar en la producción estadounidense Around the World in 80 Days (La vuelta al mundo en 80 días), interpretando a Passepartout.
La película fue un enorme éxito y ganó el Óscar a Mejor Película. Cantinflas, por su actuación, recibió el Globo de Oro a Mejor Actor en una Película Musical o de Comedia.
Su fama internacional fue tan grande que durante la década de 1950 llegó a ser considerado uno de los artistas mexicanos más reconocidos fuera del país.
El estilo particular de Cantinflas trascendió el cine. Su manera de hablar dio origen al verbo “cantinflear”, utilizado para describir la acción de hablar de manera disparatada, abundante o confusa, sin expresar con claridad una idea concreta.
La palabra fue incorporada al Diccionario de la lengua española, convirtiendo el apellido artístico del comediante en una expresión reconocida dentro del idioma español.
Además de su carrera artística, Mario Moreno participó en diversas causas sociales y sindicales relacionadas con los trabajadores del espectáculo. También fue conocido por su labor filantrópica y por apoyar distintas causas de carácter social.
Mario Moreno continuó trabajando durante décadas y realizó su última película, El barrendero, en 1981.
Después de varios años alejado de los escenarios, murió el 20 de abril de 1993, en la Ciudad de México, a los 81 años, a causa de cáncer de pulmón.
Su muerte provocó una enorme reacción en México y en otros países de habla hispana. Miles de personas acudieron a despedirlo y su legado quedó definitivamente ligado a la historia del cine mexicano.



